Una startup representa a un negocio emergente cuya ambición va más allá de posicionarse y convertirse en un modelo de trabajo sostenible. Una starup surge en la mente de un emprendedor que desea que el proyecto se convierta en su razón de ser y defina su vida laboral por el resto de su vida.

Por eso, toda idea debe tener una estructura antes de poder catapultarse en una startup. En este artículo descubrirás los 5 pasos que suelen implementar los emprendedores para darle forma a sus ideas y consolidarlas en el mercado.

1. Definir el Job to be done: El Job to be done (JTBD) es un concepto creado por Clayron Christensen, un profesor de la Harvad Business School. Este concepto se centra en el modo en que se debe estudiar al cliente para percibir en qué punto sus “tareas”, coinciden con un modelo de negocio. Son las tareas de los clientes las que definen su instinto por encontrar un producto o servicio que responda a su necesidad. Por lo que a la hora de elaborar un JTBD el enfoque consiste en entender cómo se responderá a dichas necesidades, desde un aspecto funcional y un aspecto emocional. Un restaurante, por ejemplo, tiene una misión funcional frente al cliente al responder su apetito, pero si esta se le agrega el valor emocional que supone la originalidad del producto, el matiz del JTBD queda completo. Tu primera tarea: pensar desde la perspectiva del cliente y considerar cómo tu idea sacaría sus deseos.

2. Desarrollar el modelo de negocio: Estructurar un modelo de negocio implica hacer todo un diseño de todos los actores y estrategias que se implementarán para darle vida. Si se trata por ejemplo de un spa, se debe investigar todo lo relacionado a este sector, pensar en los profesionales que asumirán el trabajo, los equipos, la ambientación de los espacios, la misma ubicación del lugar, entre otros. Existen otros tantos asuntos más a tener presentes, dando forma a la logística del negocio, la cual permite que ese proyecto empiece a marchar con la misma sincronía que las tuercas y engranajes de un reloj. A este desarrollo hay que agregarle también, naturalmente, la estimación del capital a invertir.

3. Tener un plan de validación y ejecutarlo: Una vez se tiene desarrollado este modelo de negocio, se procede entonces a la acción. La validación no solo se trata de llevar a cabo las tareas que consolidarán al negocio para que funcione; los permisos legales, la selección de empleados o el alquiler del local del negocio. Esto tiene que ver más con la ejecución del proyecto. La validación implica ante todo el comprobar que el modelo de negocio realmente impactará en el sector, teniendo también presente el valor que representa la competencia. Imagina por ejemplo que estás pensando en abrir una carnicería en un pueblo cuyos habitantes son estrictos vegetarianos. La validación sirve para garantizar que la idea tendrá éxito antes de continuar trabajando, lo que permite elaborar correcciones y aplicar estrategias que respondan a las expectativas del sector.

4. Producto mínimo viable: Es importantísimo que se tenga en claro dentro de las opciones de producto y/o servicios considerados a ofrecer, cuál de todos es el denominado producto mínimo viable. Este representa al producto que mayor aprendizaje y sostenibilidad va a brindar a la empresa. No se trata propiamente de productos de bajo valor y los más asequibles al cliente, sino de aquellos que permitan analizar el impacto de la empresa para así empezar a trabajar hacia una dirección. En una joyería, el producto mínimo viable podría ser un reloj que dé apoyo a la empresa, sobresaliendo ante los ingresos que suponen otros elementos de valor.

5. Conseguir los primeros clientes: La meta por conseguir clientes es un reto que implica estrategias publicitarias, descuentos, promociones. Actualmente las startup encuentran en las redes sociales el mejor escenario para darse a conocer, captando clientes gracias a la difusión de contenidos llamativos y originales. Atraer los primeros clientes y conservarlos debe tener un efecto similar al de la bola de nieve. Por eso mismo, conquistarlos a través de un excelente servicio, genera el impacto suficiente para que el negocio evolucione a través del “voz a voz” de las recomendaciones.

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