Parece que fuera común de parte de todos los que participan del emprendimiento en nuestros países el hecho de hablar de un ecosistema de emprendimiento, es por esta razón que quisimos explorar sobre este concepto y conocer las características que hacen que de este uno bueno o uno regular. Para esto decidimos utilizar este estudio que fue llevado a cabo en ‘Babson College’ y liderado por el profesor Daniel Isenberg, en el que propone que son 6 estos pilares de un buen ecosistema.
Desde nuestro punto de vista, creemos que la creación y desarrollo de un ecosistema es una tarea compleja que depende de la interacción de diferentes factores interactuando con un mismo objetivo. Debe ser planeado y empujado desde todos los agentes que participan o se benefician de este, es decir, no se le debe encargar esta tarea a solo uno de los participantes que componen cada ecosistema. Aunque para muchos esto suena fácil, no lo es en absoluto pues diferentes factores interfieren y terminan determinando el éxito del mismo. Es así como, para entender estos factores y el ecosistema en sí es preciso agruparlos en seis áreas fundamentales:
1. Mercado: Consecución relativamente sencilla de clientes o usuarios potenciales de los productos.
2. Políticas: Conformada por autoridades y organismos públicos, desde quienes están a cargo de crear el marco legislativo que favorezca el ecosistema, hasta las entidades a cargo de la ejecución y materialización de las políticas públicas. En un ecosistema de emprendimiento eficaz debe existir alto grado de interés por parte del Estado en el crecimiento económico, generación de empleos, crecimiento y exportación de productos y servicios, e inversión.
3. Cultura: Canales y estructuras de conocimiento especializado en el emprendimiento, buscando fortalecer una comunidad de fácil acceso para las personas y con altos índices de comunicación con los mecanismos de financiación, de apoyo y el apoyo gubernamental. En mi opinión es uno de los factores fundamentales de un buen ecosistema.
4. Financiación: Es el nivel de acceso a capitales que tienen los emprendedores a la hora de aprender. Este item se refiere tanto al acceso a los mecanismos tradicionales de financiación como endeudamiento, como al número de ángeles inversionistas con experiencia y entidades de capital riesgo capaces de acompañar el crecimiento internacional de las startups.
5. Soporte: Presencia de suficientes empresas proveedoras de infraestructura y servicios para el ecosistema. Los mejores ejemplos de estas son las Incubadoras, aceleradoras, mentores, ONG´S y consultores quienes apoyan de manera eficiente a los emprendedores en sus necesidades.
6. Capital humano: En este pilar se tienen en cuenta los conocimientos de los emprendedores del ecosistema, sus niveles de estudio, capacidades de trabajo bajo presión, de liderazgo y de capacidad de aprendizaje. Este es uno de los pilares en los cuales mayor atención se debe poner en principio, pues mejores emprendedores generan sin duda mejores startups.
Con lo anterior, el estudio propone varios criterios fundamentales dentro de los que se escogieron 5 que entendemos son fundamentales para la creación eficaz de un buen ecosistema emprendedor:

  • No imitar ecosistemas sin analizar su adaptabilidad según las condiciones y entorno local. No todos los ecosistemas pueden ser Silicon Valley.
  • Apoyo fuerte del sector privado desde el inicio. Esto requiere la asunción de riesgos, promoviendo la participación y las oportunidades para los proyectos con mayor potencial, aun cuando presenten mayor ‘riesgo’.
  • Promover y celebrar los casos de éxito del ecosistema, buscando fomentar el cambio cultural de manera efectiva. Este aspecto cultural debe alimentarse de manera constante con la interacción con otros ecosistemas alrededor del mundo.
  • Promover y fomentar la creación de clusters de emprendimiento.
  • Reformas legales y reglamentarias necesarias para fomentar e incentivar el emprendimiento, la inversión y el desarrollo de iniciativas.

Es así como pareciera sencilla la creación de un ecosistema de emprendimiento, pero está lejos de serlo, se requiere voluntad gubernamental total para su inicio, con la reducción de ‘obstáculos’ y creación de un escenario propicio para emprender; posteriormente los demás agentes deben estar alineados hacia el mismo fin desde cada uno de sus respectivos roles.

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