Hace no mucho tiempo pase por la situación de contratar un mal empleado, una persona que sin mucho criterio ni metodología decidí contratar para contar con sus servicios en una pequeña empresa en la cual no contábamos con más de cinco empleados, algo normal en las empresas nacientes. Después de varios meses en los cuales nos generó más problemas que satisfacciones decidimos no contar con esta persona y a las semanas nos dimos cuenta claramente del poco aporte que nos estaba brindando y del alto costo que estaba generando.

Esta situación, que no ha sido la primera desde que decidí ser emprendedor, me ha llevado a intentar entender de manera concreta que se debe buscar a la hora de contratar un empleado para una Startup. Sin duda lo primero que se debe tener en cuenta es asegurarse que la persona entiende las diferencias de trabajar en una empresa pequeña que en una gran empresa con un equipo amplio, esto puede sonar sencillo, pero las diferencias son abismales. Un mal empleado en un equipo de cinco personas significa que el 20% del trabajo al menos no será ejecutado o lo será de manera deficiente. En este mismo sentido, al menos el 20% de los costos de nomina serán malgastados en gran porcentaje; lo cual es un costo muy alto.

Una Startup necesita en su inicio más que en cualquier otro momento de personas que tengan la capacidad de ser líderes, autosuficientes y con capacidad de ejecutar tareas en diferentes áreas, con interés y gran capacidad de aprendizaje,y sobre todo, que encuentren incentivo profesional y laboral más allá del salario, es decir, que su motivación principal no sea solamente el aspecto salarial. Al final, si un empleado no funciona con la empresa, siempre será costoso terminar la relación contractual y empezar de nuevo con otro nuevo empleado, resulta más eficiente contratar con mayor criterio desde el principio, así tome más tiempo y trabajo.

Otro criterio que debe ser tenido en cuenta es la capacidad de trabajo sin supervisión constante. En ese mismo caso del mal empleado, sucedió que era una persona a la cual era necesario medirle el tiempo, el horario y cumplimiento de tareas de manera diaria, y esto termina resultando una carga muy pesada para una estructura organizacional tan corta, pues es normal en el día a día que en una Startup el equipo este dividido la mayoría del tiempo, y ninguno de los pocos empleados debería estar pendiente minuto a minuto del cumplimiento de otro/s empleados.

Por último, creo que uno de los criterios de selección más importantes es o debe ser la efectividad y energía de las personas y su compromiso y responsabilidad hacia el trabajo. Con ese empleado rápidamente todo el equipo pudo notar que su compromiso y responsabilidad eran bajos, pues día a día incumplía los horarios, se ausentaba de La Oficina sin justificaciones, no entregaba las tareas dentro de los plazos establecidos. Es bueno establecer periodos de prueba y empezar a observar estas actitudes o deficiencias desde el primer día.

Al final, es un proceso más engorroso de lo que nos gustaría, pero hacerlo bien nos ahorrará problemas y gasto ineficiente de recursos. Un mal empleado es costoso, difícil de llevar y conflictivo en la mayoría de las veces, pues no conozco a ningún mal empleado que reconozca esa condición y generalmente alegará su despido como algo injusto y que incluso puede llegar a instancias legales, pues su motivación generalmente el monto de su salario o indemnización.

 

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