El emprendimiento ha tomado mucha fuerza en los últimos años en nuestra región, cada vez estamos más familiarizados con el tema y son más los casos de éxito, los emprendimientos, las inversiones de alto riesgo y las entidades que apoyan a las startups. De esta manera, podemos decir que hoy contamos con un ecosistema de emprendimiento, que si bien es más pequeño en comparación a Estados Unidos o Europa, cada día toma más fuerza y capta más la atención de nuevas personas.

Es así como cada vez más son las personas interesadas en hacer inversiones de alto riesgo en Startups. Tal vez incentivados por los grandes casos de éxito internacionales, en donde los inversionistas de empresas en etapa temprana han llegado a obtener grandes rendimientos por su inversión, o tal vez porque es un tema que ha empezado a ser una moda durante los últimos años, sin embargo, lo que es indiscutible es que hoy cada vez más personas se encuentran interesadas en convertirse en inversionistas, bien sea de un proyecto de algún conocido que encontró atractivo, o de algún(nos) proyecto(s) que pueda llegar a encontrar. Es por eso se hace importante conocer mejor quién es un ángel inversionista, y que se debe tener en cuenta para serlo; así que decidimos hacer esta lista de 9 “reglas” para una inversión de alto riesgo por parte de un ángel inversionista con la colaboración de varios de estos con experiencia en la región.

Regla de ORO: Nunca inviertas en una Startup si no tienes la posibilidad de perder el dinero

En el emprendimiento las posibilidades de éxito son menores a las de fracaso; si bien este riesgo se puede reducir con experiencia, apoyo, capital, conocimiento etc, nunca dejará de ser un escenario de alto riesgo, y ese es el punto de partida de cualquier inversionista. Si se quiere seguridad, el capital de alto riesgo no es el lugar adecuado.

Y es que hoy en día es muy común encontrar personas con algo de capital disponible, pero con experiencia en inversiones en otro sector, el más común es en bienes raíces, razón por la cual quieren “garantizar” de alguna manera su inversión, lo cual es contrario a la naturaleza y el escenario del que se está hablando.

Nunca ahoguen su propia inversión

Para ser inversionista, se debe entender el rol y aceptar que de quienes depende el éxito de la empresa es de los emprendedores en los cuales se invierte, por esa razón, intentar hacer un Deal abusivo lo único que va a generar es desincentivar el crecimiento de la empresa en la que se invirtió. Muchas veces los emprendedores por el afán de sacar su empresa adelante, aceptarán tratos excesivos con sus primeros inversionistas, sin embargo, una sociedad es una relación duradera en el tiempo y serán más los problemas que esta situación traerá que los beneficios. Al final la empresa será la única perjudicada, y por ende existirá un mayor riesgo sobre la inversión. Se recomienda siempre establecer posiciones justas y utilizadas en general en el mercado.

No poner todos los huevos en la misma canasta

Si el interés es ser un ángel inversionista y tener algún nivel de éxito, no es recomendable hacer una única inversión, pues por más visión y talento que tenga esta es una jugada arriesgada, pues existen altas probabilidades de fracaso en esta etapa. Hacer inversiones aisladas termina siendo algo muy parecido a una apuesta y dependerá mucho de la suerte.

Por eso se recomienda hacer inversiones con cierta temporalidad y hacerlo en varias startups (por ejemplo 3 o 4 por año, depende del capital disponible), eso aumenta las posibilidades de que en alguna se tenga un caso de éxito superlativo y generen muy buenos retornos.

Ser claro y decir NO

Es muy común en nuestra región el no saber decir no claramente cuando algo no nos interesa, o no es el momento adecuado. En el emprendimiento cada semana es bastante intensa y perder el tiempo es muy costoso, y es muy común tener múltiples reuniones con emprendimientos o inversionistas conociendo que no se va a llegar a ningún acuerdo.

Revisar a profundidad una startup es una tarea que quita bastante tiempo y por esta razón se debe optimizar el tiempo, y solo continuar en proceso de reunión y envío de información con quienes verdaderamente nos interese, y de paso ser claro con quienes no nos interesa.

Busca equipos, no ideas

Una buena idea tiene muchos obstáculos por delante para llegar a ser una buena empresa, pero un buen equipo va a remover los obstáculos necesarios para conseguir ser una buena empresa. Es muy común casarse con ideas en las cuales encontramos potencial de mercado, sin embargo, es más importante encontrar un buen equipo, pues este sabrá encontrar la idea que generará una empresa con potencial.

Es importante encontrar equipos que estén tomando el riesgo de fundar una empresa, y no precisamente desde la comodidad de sus trabajos (otros), pues al final si vamos a asumir riesgos en ellos lo mínimo es que ellos también están asumiendo los suyos por sacar la empresa adelante.

La estrategia debe ser a largo plazo

Una cosa se tiene que tener clara a la hora de invertir en startups, durante los primeros al menos 5 años la empresa no va a tener la liquidez necesaria para que se entreguen retornos ( en la mayoría de los casos). Es así como la estrategia de inversión debe entenderse a largo plazo y no verse sorprendido con no recibir retorno de ningún tipo en los 3 primeros años. Por eso es muy importante siempre invertir dinero que podamos tener ilíquido durante varios años.

Conocer y compartir con otros inversionistas, si es posible invertir juntos

Invertir en startups es un mundo completamente diferente al de otras inversiones y por ende es bueno conocer de otros casos de éxito y de fracaso de otros inversionistas para mitigar estos riesgos. Así mismo eso puede ayudar a hacer inversiones junto con otro inversionista, con lo cual pueden sumar experiencia y conocimiento en un sector determinado y sentir una mayor seguridad al hacerlo.

Enfocarse en la relación con los emprendedores

Es muy común que existan choques entre emprendedores e inversionistas, principalmente estos se generan por egos de cada una de las partes. Al invertir en una startup siempre se debe tener en cuenta que se está confiando en los emprendedores y en su capacidad de construir una empresa exitosa. Es válido y muy necesario acompañar y apoyar ese proceso, recomendarlos, asesorarlos y trabajar con ellos de la mano, sin embargo querer gerenciar y llevar la empresa es contrario a ser ángel inversionista, esa es una tarea del emprendedor en el cual confiamos al invertir. Si en definitiva ese es tu interés y se tiene el liderazgo para hacerlo será mejor empezar una empresa propia.

Para este punto se recomienda hacer un buen due diligence legal y financiero, un buen acuerdo de socios, y desde el principio tener muy claro cómo se tomarán las decisiones para el funcionamiento de la empresa.

No valorar las empresas muy bajo ni muy alto

Es común que los emprendedores, sobre todo los primerizos, presenten unas valoraciones de sus startups sin ningún fundamento y elevadas. Aceptar ese tipo de valoraciones es un riesgo que se debe evitar, pues al aceptarlas se están aumentando significativamente los riesgos de la inversión.

Por otro lado, también se debe evitar valorar muy bajo las startups, pues o se recibirá muy poco capital y con ello será poco el efecto generado por la inversión, o se tomará mucha participación accionaria de la empresa, lo cual a mediano y largo plazo es contraproducente con el crecimiento de la misma, pues los emprendedores (quienes trabajan día a día en la empresa) encontrarán menos incentivos para continuar, y generalmente esto deteriora las relaciones entre emprendedor e inversionista muy rápidamente.

Estos creemos que son unos principios o reglas que pueden ser de mucha utilidad tanto para nuevos ángeles inversionistas, como para emprendedores en busca de ellos.

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