Una ronda de inversión para una startup es uno de los procesos más complicados y exigentes al que cualquier emprendedor podrá enfrentarse. Es la búsqueda de capital privado para ejecutar, bien sea una idea que todavía no ha sido probada, o una empresa con potencial de crecimiento y que con recursos propios llegaría a crecer en un término de tiempo muy largo.
Sin embargo, sea cual sea el escenario en el cual se encuentra la startup, la búsqueda de fondos es un camino que presenta diferentes obstáculos y que toma generalmente entre 4 meses y un año. Durante ese tiempo, los emprendedores buscarán convencer a inversionistas privados de que su startup es un negocio atractivo para invertir y con altas posibilidades de crecimiento, misión que es bastante complicada y que requiere de mucha preparación y conocimiento de la empresa.

¿Cuando es el momento de hacer una ronda de inversión?
No existe un momento específico que sea adecuado para llevar a cabo una ronda, sin embargo podemos encontrar dos momentos los cuales en principio pueden agrupar la mayoría de casos. El primero es al comienzo de una startup cuando el emprendedor necesita de capital para arrancar su negocio, y el segundo es en el momento en que una startup que ya tiene un negocio validado requiere crecer. En los dos casos es oportuno preparar una ronda de inversión. Pero considero que debe planearse muy bien ya que es un paso que no debe darse a la ligera y que consumirá mucho tiempo de los emprendedores, así como en caso de ser exitoso los emprendedores deberán entregar participación accionaria de la compañía e incluir nuevos socios dentro de la toma de decisiones, por lo cual es bueno hacer una planeación adecuada y recibir inversión cuando sea necesario por los montos necesarios.

Hay que tener en cuenta siempre, que entre más temprano en el tiempo la startup acceda a capital de algún inversionista, más “costoso” será ese capital y perderá mayor participación accionaría. Por eso se recomienda siempre intentar llegar lo más lejos posible sin recurrir a inversionistas, pues en etapas muy tempranas (solo idea) la empresa será menos atractiva y los inversionistas tomarán una buena participación accionaria.

¿Qué tipo de inversionista buscar?

Existen diferentes tipos de inversionistas en el mundo de las startups, pero para efectos de este documento analizaremos tres, los cuales son los más recurrentes. Los Venture Capital (VC), los Inversionistas Ángel y los principiantes (personas con algún capital disponible interesados en hacer inversiones y cada vez encuentran el emprendimiento más atractivo). Los dos primeros son similares pues se dedican a estudiar empresas y/o modelos de negocios para realizar inversiones en los que consideran que tienen un mayor potencial de crecimiento y/o pueden aportar, adicional a sus recursos económicos, conocimiento, experiencia y contactos. Mientras tanto, los principiantes, son personas naturales que no tienen mayor conocimiento ni experiencia en este tipo de inversiones, ni realizan esta actividad de manera constante, son quienes probablemente al oir una idea o modelo de negocio que les llama la atención quieren participar del negocio como inversionista pero continuando con sus actividades regulares.

Capital inteligente

Este último aspecto se vuelve fundamental, muchos inversionistas, sobretodo en las dos primeras categorías, adicionalmente a sus aportes económicos ofrecen colaboración y oportunidades, generando muchas veces un mayor valor que tan sólo el capital económico para la empresa, y esto es lo que se conoce como capital inteligente. Es recomendable siempre intentar encontrar el capital más eficiente al que podamos acceder. Al final un inversionista terminará siendo socio de nuestra empresa, y qué mejor escenario que conseguir un socio que pueda aportar un valor más alto y que aumente las posibilidades y oportunidades de éxito.

Toma de decisiones

De esta misma manera, el emprendedor tiene la tarea de tener en cuenta que cuando una persona invierte capital en una empresa o idea, espera un retorno económico, y esta participación entrará a hacer parte de su patrimonio, razón por la cual intentará cuidarlo y tener una cuota de participación dentro de la toma de decisiones de la startup. Y es en este punto en donde se encuentra una de las principales dificultades a la hora de una ronda de inversión: ¿Hasta qué punto se quiere ceder participación en la toma de decisiones de la empresa?

Es importante no llegar a ceder más de lo que queremos, e intentar no caer en una situación abusiva por parte de un inversionista; pues esta situación se prolongará en el tiempo y la frustración cada día será más grande, llegando a jugar en contra de los intereses de la empresa, pues estas posiciones abusivas desincentivan a los emprendedores gestores. Por otro lado, es también vital no convertirnos en el emprendedor mal criado quien cree que es un genio incomprendido y quiere tener todo el control de la empresa, quien espera que sus inversionistas tan solo aparezcan en la asamblea anual a cobrar sus utilidades: generalmente esta posición demuestra falta de experiencia e inmadurez y puede dañar la reputación del emprendedor con inversionistas, así como perjudicar a la compañía.

¿Cómo valorar una startup?

Este es y será uno de los puntos más difíciles de una ronda de inversión, pues no existe una metodología o fórmula para obtener la valorización de una startup, simplemente por el escenario en el que se encuentra una startup, en un mayor o menor grado, la incertidumbre es muy grande y por esto se hace muy difícil valorarla sin caer en especulaciones.

Al final, lo único aceptado por todos en el emprendimiento es que una Startup vale lo que alguien esté dispuesto a pagar por esta. Y es así como, en la inmensa mayoría de los casos la diferencia entre la valoración de una compañía de un emprendedor es abismal con relación a la valoración que un inversionista hace.

Lo que se se recomienda en este sentido es primero averiguar en el mercado (otras startups y/o inversionistas) sobre inversiones realizadas en empresas de etapa similar y de sectores similares, eso por lo general puede darle al emprendedor una idea más aterrizada sobre las valoraciones de empresas similares que han sido invertidas. Es muy importante comparar con inversiones realizadas en el lugar donde se está ubicado, pues este factor varía mucho entre países como Estados Unidos y países Latinoamericanos.

¿Y cómo empezar?

Lo primero que se tiene que establecer es una lista de potenciales inversionistas quienes invierten en sectores y etapas en la cual se encuentra la startup, ya sea un ángel inversionista o un VC, estos siempre tienen alguna especialidad y experticia, y es tarea del emprendedor hacer este estudio. Adicionalmente, es necesario prepararse para iniciar una ronda de inversión, pues la empresa debe encontrarse ordenada contable y legalmente, se debe tener claro qué se necesita, cuánto y para qué.
En esta fase es común sobre-enfocarse en un ´pitch´atractivo para inversionistas, y es verdad, pero sinceramente creo que al final es lo menos importante; NINGÚN INVERSIONISTA INVIERTE EN UN PITCH, ni una decisión se toma después de oír uno. Vendrán preguntas, críticas, consejos, y tan solo en eventos tendremos la oportunidad de hacer un ´pitch´de principio a fin, y lamentablemente son muy bajos los rangos de efectividad consiguiendo inversionistas en eventos o paneles. Generalmente es más fácil que suceda una inversión en una empresa con un ´pitch´desastroso pero con un modelo de negocio con potencial y con planes concretos, que una inversión en una empresa con un muy buen ´pitch´pero con lo demás mal trabajado. Adicional a este punto, un emprendedor que conoce, lidera y gestiona su proyecto de manera eficiente casi siempre podrá contar sobre su empresa casi de manera automática.

Después de establecer quienes son los potenciales inversionistas se inicia la labor de establecer el primer contacto con ellos, y en este punto tiene que salir a relucir la recursividad del emprendedor, quien debe encontrar la manera de tener la oportunidad de despertar el interés de estos. Los eventos de emprendimiento e inversionistas en este sentido pueden ser efectivos, pero siempre se recomienda establecer el contacto a través de alguien que conozca a las dos partes, pues esto genera un grado de confianza mucho mayor. La idea de este primer contacto es tener una primera reunión en la cual se pueda exponer la empresa, y lo que se está buscando.

Si esta primera reunión sale bien y el interés mutuo continua empezará un proceso de negociación que es lento y que requiere de mucho trabajo, para lo cual el equipo deberá estar preparado y tener la paciencia necesaria. También, desde este momento cada proceso se vuelve particular, pues cada inversionista tendrá sus procesos, sus requerimientos y sus tiempos.

Lo más adecuado es llevar a cabo una ronda de inversión con alguna metodología que nos de herramientas para evaluar los avances, las posibilidades, el número de contactos y/o las fases de las negociaciones. Para esta tarea existen herramientas digitales muy especializadas, una de estas es Pipedrive, la cual es muy completa y sencilla, pero da mucho orden a este proceso y con eso mejora su eficiencia.

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